Ante el desastre nacional ocurrido por las lluvias que han azotado este país en los últimos días, expresamos:
Nos solidarizamos con las familias que sufren la irreparable pérdida de sus seres queridos y por aquellas que han quedado desamparadas de todos bienes materiales. Que Dios les de fuerza y esperanza para continuar luchando y que la respuesta de auxilio llegue pronto.-
Sin duda esta situación es alarmante, nos llena de mucha tristeza y dolor conocer la cifra de muertes, heridos, desaparecidos, esto viene a hundir al país en mayor pobreza, miseria y marginalidad.-
Tan grande es este dolor que hemos olvidado las otras crisis que también son preocupantes. Nuestra gente pobre y sufrida ha sido golpeada de nuevo y es hasta indignante que este circulo de muerte y dolor se repita constantemente validando la expresión que somos un país en eterna emergencia.
Pero nuestra fe en Dios, nos llama a reflexionar que donde hay más dolor hay más esperanza, así llamamos a la solidaridad nacional e internacional a abocarse a las comunidades, albergues y otros espacios a ayudar, pero también a coordinar de manera más sostenible procesos para la superación de la pobreza.-
Felicitamos al gobierno por la forma en que ha manejado este desastre nacional, ha dispuesto los recursos del Estado en función de la población más necesitada, ha generado información y coordinación con las diversas entidades y solicitado ayuda a nivel nacional e internacional.
Nos toca que trabajar unidos y unidas y salir adelante como siempre lo hemos hecho, con esperanza y solidaridad.-
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.




Agradecer a los hermanos encargados de la cobertura de estos eventos por el trabajo realizado, Les animo a continuar en este ritmo, de manera que el trabajo eclesial y social de la ILS sea visualizado en su forma y contenido.
Muchas gracias.
Rev. Blanca Irma Rodríguez