¿A quién pertenece la Tierra?

29 05 2009

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Por Leonardo Boff.

Observador Juvenil/El Esplendor.

En Brasil se discute mucho la cuestión de la internacionalización de la Amazonia, o a quién pertenece esta rica porción del planeta Tierra. Sin querer entrar en esta discusión que un día retomaré, percibo que ella remite a otra todavía más fundamental: ¿a quién pertenece la Tierra?

Muchas son las respuestas posibles, algunas verdaderas, otras insuficientes o incluso falsas. Con cierta naturalidad podríamos responder: la Tierra pertenece a los humanos. Apelamos a la palabra de las Escrituras que nos dicen: «os lo entrego todo… extendeos por la Tierra y dominadla» (Gn 9,3.7). Extrañamente, los humanos irrumpieron en el escenario de la evolución cuando el 99,98% de la Tierra estaba listo. Ellos no asistieron a su nacimiento ni ella los necesitó para organizar su complejidad y biodiversidad. ¿Cómo puede pertenecerles? Sólo la ignorancia, unida a la arrogancia, les hace pretender la posesión de la Tierra.

También podríamos responder: la Tierra pertenece a los seres más numerosos que la habitan. Entonces ella pertenecerá a los microorganismos —bacterias, hongos, virus— pues constituyen el 95% de todos los seres vivos. Según el considerado biólogo E. Wilson un gramo de tierra contiene cerca de 10.000 millones de bacterias de seis mil especies diferentes. Imaginemos los quintillones de quintillones de microorganismos que habitan la totalidad de los suelos terrestres. Todos ellos tienen más derecho de posesión de la Tierra que nosotros, bien por su ancestralidad, por su número, o por la función de garantizar la vitalidad del planeta.

O pertenece a la totalidad de los ecosistemas que sirven a la comunidad de vida, regulando los climas y la composición físico-química del planeta. Esta respuesta es buena pero insuficiente porque olvida las relaciones que la Tierra mantiene con las energías y los elementos del universo.

Así, la Tierra pertenece al sistema solar que, a su vez, pertenece a nuestra galaxia, la Vía Láctea, la cual, finalmente, pertenece al cosmos. Ella es un momento de un proceso evolutivo de 13.700 millones de años.

Pero esta respuesta no nos satisface, pues remite a una pregunta ulterior: ¿y el cosmos a quién pertenece? Pertenece a esa Energía de fondo, al Vacío Cuántico, al Abismo alimentador de todos los seres, a la Fuente originaria de todo. Ésta es la respuesta que los astrofísicos y cosmólogos acostumbran dar. Y es correcta. Pero todavía no es última.

Cabe una pregunta final: ¿a quién pertenece la Energía de fondo del universo? Alguien podría simplemente responder: no pertenece a nadie, pues pertenece a sí misma. Esta respuesta es simplemente una no-respuesta porque nos coloca ante un muro. Nos remite a la teología, a Dios.

Cambiando de registro y bajando a nuestra realidad cotidiana y brutal de los negocios: ¿a quién pertenece la Tierra? En verdad, pertenece a los que detentan el poder, a los que controlan los mercados, a los que venden y compran su suelo, sus bienes y servicios, agua, genes, semillas, órganos humanos, personas -hechas también mercancía-. Éstos pretenden ser los dueños de la Tierra y disponen de ella como les viene en gana.

Pero son dueños ridículos, pues olvidan que no son dueños de sí mismos, ni de su origen ni de su muerte.

¿A quién pertenece la Tierra? Me quedo con la respuesta más sensata y satisfactoria de las religiones, bien representadas por la judeocristiana. En ésta Dios dice: «Mía es la Tierra y todo lo que hay en ella; vosotros sois mis huéspedes e inquilinos» (Lv 25,23). Sólo Dios es señor de la Tierra y no ha dado escritura de posesión a nadie. Nosotros somos huéspedes temporales y simples cuidadores con la misión de hacer de ella lo que un día fue: el Jardín del Edén.

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“Categorizar los colegios es un atentado contra la educación”, Obispo. Medardo Gómez

27 05 2009

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Medardo Gómez, Obispo de la Iglesia Luterana. Foto Diario Co Latino/Ricardo Chicas Segura

Leonor Cárdenas
Redacción Diario Co Latino

El Obispo Luterano, Medardo Gómez, aseguró que la decisión tomada por las autoridades educativas de categorizar los colegios en «a, b, c y d», es un atentado contra la educación.

Gómez dijo no entender por qué las autoridades del Ministerio de Educación, en vez de buscarle solución a los problemas que sufren los colegios, amenazan con cerrarlos.

“Dicha decisión, a nuestro juicio, es un atentado al derecho humano de la educación, estamos de acuerdo en que se cierren antros y otros lugares que atentan contra la paz y la salud de la población, pero no en el cierre y categorización de los colegios”, agregó el religioso.

Asimismo, dijo que dicha categorización es parte de la muerte súbita de los mismos, porque los margina de los privilegios.

“Estamos de acuerdo en que se debe exigir que se mejore la infraestructura, nivel educativo y otros aspectos de los colegios, pero debería ser un proceso de acompañamiento del Ministerio de Educación. A quien demandamos reorientar este proceso de amenazas y convertirlo en acompañamiento para fortalecer la educación”, dijo Gómez.

Luteranos proponen a Ángel Ibarra como Ministro de Medio Ambiente
Por otra parte, el Obispo luterano propuso al Presidente Electo, Mauricio Funes, nombrar a Ángel Ibarra como nuevo Ministro de Medio Ambiente.

“Ibarra es una personas con sensibilidad social, capacidad, honradez y conocimiento en materia de medio ambiente, y creemos que es la persona ideal para ocupar el puesto de Ministro de Medio Ambiente y Recursos Naturales, por ello, llamamos al equipo de transición del nuevo gobierno, a que elija al Doctor Ibarra en el cargo que lo proponemos”, expresó.

En cuanto al viaje a Venezuela realizado por el presidente y vicepresidente electos Mauricio Funes y Salvador Sánchez Cerén, Gómez dijo que es un buen signo.

“Dicha visita era una necesidad, para agradecer todo el apoyo en materia económica y de salud que Venezuela ha otorgado a El Salvador. Además, es un buen signo porque las expectativas de nuevas relaciones para superar los graves problemas de este país”, manifestó.

Con respecto a la proceso de transición, el Obispo dijo que es públicamente conocido que el Presidente Electo recibirá el gobierno en bancarrota.

“El país se encuentra en bancarrota y como nunca en la historia el nuevo gobierno iniciará muy débil por la situación que reina, pero afortunadamente tenemos un presidente inteligente que sacará lo mejor del FMLN porque históricamente el FMLN es quien ha conquistado esto”, dijo el Obispo.

Asimismo, considera que es parte de la sabiduría de Funes el diálogo de negociación que mantiene con el gobierno saliente.

“El dinero aprobado por la Asamblea Legislativa, viene a ser un alivio para el país, esperamos que el presidente electo cumpla sus promesas y se inspire en realizar un gobierno con opción preferencial por los pobres”, dijo Gómez.

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Cuando el Cielo se casa con la Tierra

22 05 2009

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Por Leonardo Boff.

Observador Juvenil/El Esplendor.

Observando el proceso de mundialización, entendido como una nueva etapa de la humanidad y de la Tierra, en la cual culturas, tradiciones y los pueblos más diversos se encuentran por primera vez, tomamos conciencia de que podemos ser humanos de muchas maneras diferentes, y de que se puede encontrar la Última Realidad, la más íntima y profunda, siguiendo muchos caminos. Pensar que hay una única ventana por cual se puede vislumbrar el paisaje divino es la ilusión de los cristianos de Occidente. Es también su error. Hoy el papa actual vive repitiendo la sentencia medieval, superada por el Vaticano II, de que «fuera de la Iglesia no hay salvación». Para él es la única religión verdadera y las otras son tan sólo brazos extendidos al cielo, pero sin la certeza de que Dios acoja esta súplica. Pensar así es tener poca fe e imaginar que Dios tiene el tamaño de nuestra cabeza. ¿Quién no ha encontrado personas profundamente religiosas de otras religiones, en las cuales se percibe claramente la presencia de Dios? No reconocer tal realidad es, en verdad, pecar contra el Espíritu Santo, que está siempre alimentando la dimensión espiritual a lo largo de los tiempos históricos.

En mis muchos viajes, en los encuentros con culturas diferentes y con personas religiosas de todo tipo, me he dado cuenta de la necesidad que tenemos de aprender unos de otros y de la profunda capacidad de veneración de la cual dan convincente testimonio los más diferentes pueblos.

Hace algunos años di conferencias en muchas ciudades de Suecia sobre ecología y espiritualidad. En una ocasión me llevaron al polo norte donde viven los Samis (esquimales). No les gusta encontrar extranjeros, pero sabiendo que era un teólogo de la liberación quisieron conocer esta rareza. Vinieron tres líderes indígenas. El más viejo me preguntó enseguida: «¿Los indios de Brasil casan el cielo con la Tierra?» Yo entendí su intención y le respondí: «Por supuesto que casan Cielo y Tierra, pues de este matrimonio nacen todas las cosas». A lo que él, feliz, replicó: «entonces todavía son indios y no son como nuestros hermanos que ya no creen en el Cielo». Y de ahí se siguió un diálogo profundo sobre el sentido de unidad entre Dios, el hombre, la mujer, los animales, la tierra, el sol y la vida.

Viví una experiencia semejante en Guatemala en 2008 cuando participé en una bellísima celebración con sacerdotes mayas junto al lago Atitlán. Había también sacerdotisas. Todo se realizaba alrededor del fuego sagrado. Comenzaron invocando las energías de las montañas, de las aguas, de las selvas, del sol y de la madre Tierra. Durante la ceremonia, una sacerdotisa se me acercó y me dijo: «Estás muy cansado y todavía tienes que trabajar bastante». Efectivamente, durante veinte días había recorrido en automóvil varios países participando en encuentros y dando muchas conferencias. Entonces ella con su pulgar hizo presión en mi pecho, a la altura del corazón, con tal fuerza que estuvo a punto de romper una costilla. Después de un rato, volvió a acercarse y dijo: «Tienes una rodilla fastidiada. Le pregunté: «¿Cómo lo sabes?» Respondió: «Lo sentí por la fuerza de la madre Tierra».

Efectivamente, al desembarcar en la playa me había hecho daño en la rodilla y se había hinchado. Me llevó junto al fuego sagrado y pasó la mano del fuego a la rodilla de treinta a cuarenta veces hasta que se deshinchó totalmente.

Antes de terminar la celebración que duró casi tres horas, se me acercó nuevamente y dijo: «Todavía estás cansado». Nuevamente apretó fuertemente el pulgar contra mi pecho. Sentí un extraño ardor y de repente estaba relajado y tranquilo como nunca antes.

Son sacerdotes-chamanes que entran en contacto con las energías del universo y ayudan las personas a bien vivir.

Cierta vez pregunté al Dalai Lama: «¿Cuál es la mejor religión?» Él con una sonrisa entre sabia y maliciosa respondió: «Es la que te hace mejor». Perplejo continué: «¿Y cuál es la que me hace mejor?» Y él: «la que te hace más compasivo, más humano y más abierto al Todo, ésa es la mejor». Sabia respuesta que guardo con reverencia hasta el día de hoy.

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Culmina COP/ COL de iglesias de la FLM con desafíos en diaconía y deuda externa

22 05 2009

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La Conferencia de Obispos, Presidentes y Líderes (COP/ COL) de las iglesias latinoamericanas afiliadas a las Federación Luterana Mundial (FLM) terminó el pasado 15 de mayo en Lima, confirmando su compromiso con la continuidad de la diaconía y el servicio, así como con el tema de la deuda externa ilegítima.

Por Victor Liza Jaramillo.

Observador Juvenil/El Esplendor.

En la primera parte de la jornada, el secretario para América Latina y el Caribe de la FLM, Rev. Martín Junge, expuso el tema “El Papel de la Diaconía en la vida de la Iglesia: Visión y realidad”.

Durante su exposición, Junge manifestó que el ejercicio de la diaconía “no puede desconocer que hay culturas en las que la espiritualidad es más inminente que en otras”, en alusión a las diferentes realidades existentes en América Latina. Por eso, hizo énfasis en que es necesaria una lectura previa del contexto.

Por la tarde, el Rev. Ángel Furlán, de la Iglesia Evangélica Luterana Unida (Argentina) habló sobre la Deuda Externa Ilegítima en América Latina, y explicó que el tema está “invisibilizado” en muchas realidades del continente, y que para esto se está tratando de hacer incidencia en ese sentido.

También agregó que la iglesia en América Latina se viene involucrando en este proceso, fortaleciéndolo y animándolo. Furlán hizo votos porque el tema de la deuda externa deje de estar basado “en la usura y la ganancia”, y que más bien se sostenga “bajo la ley”.

En el mismo sentido, el Rev. Walter Altmann, moderador del CMI y presidente de la Iglesia Evangélica de Confesión Luterana en Brasil (IECLB), aseveró que el sistema que produce la deuda externa “está basado en la injusticia”, y que el cambio de esta realidad “no sólo es labor de economistas, sino de teólogos”.

El Proyecto Finlandia

También se dio a conocer el caso de un crédito concedido al gobierno de  Costa Rica, conocido como “Proyecto Finlandia”, en el cual se descubrieron evidencias de corrupción y cuentas no aclaradas.

Jiménez explicó que el gobierno finlandés se comprometió a dar el crédito al país centroamericano, mediante la adquisición de este gobierno de unos equipos médicos de una compañía finlandesa, por la suma de 32 millones de dólares, para ser implementados en hospitales y clínicas públicas. La iniciativa fue aprobada por el Congreso costarricense en sólo cuatro días.

Luego se descubrió que los equipos fueron comprados por 39,5 millones de dólares, y que varios funcionarios se habían beneficiado con esta adquisición. Además, estos equipos médicos presentaron problemas de deterioro.

En ese sentido, el obispo de la Iglesia Luterana Costarricense, Rev. Melvin Jiménez, reveló que envió una carta al Arzobispo de la Iglesia Evangélica Luterana en Finlandia, Rev. Dr. Juuka Parma, informándole de esta situación , en la cual busca establecer un diálogo para entender el caso y poder cooperar con el tema de la Deuda Ilegítima.

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El Salvador, sede del Taller Regional sobre Iniciativa de Desarrollo de Capacidades de la Alianza Internacional ACT.-

22 05 2009

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Con el objetivo de discutir mecanismos de seguimiento en la región sobre la Iniciativa de Desarrollo de Capacidades -CDI, y de como ésta puede ayudar en las organizaciones y foros locales en la construcción de capacidades, más de una veintena de referentes de Centroamérica, de la red Acción Conjunta de las Iglesias (ACT) por sus siglas en inglés, participaron en un taller regional en San Salvador.

Por Rafael Menjivar Saavedra.

Observador Juvenil/Kaos en la Red.

El encuentro denominado “Taller Regional sobre la Iniciativa  de Desarrollo de Capacidades de la Alianza ACT Internacional”, se inició el 12 de mayo, con un devocional dirigido por el obispo Medardo Gómez, de la Iglesia Luterana Salvadoreña, quien instó a los participantes a fortalecer los mecanismos de organización y coordinación para superar en conjunto los grandes problemas que tiene la región sobre todo en el tema de medio ambiente.

René Ramos, del Programa de Fortalecimiento de Capacidades para la Gestión del Riesgo en Centroamérica, expresó que este encuentro se plantea desarrollar una herramienta para el diagnóstico de necesidades y capacidades en los Foros ACT de la región y otras instancias como las Mesas de Gestión de Riesgo para aplicarlas en las comunidades y espacios de la región como se está haciendo a nivel mundial.

Para Genevieve Cyvoct, Asistente de Programas para América Latina y el Caribe de ACT Internacional, con sede en Suiza, el espacio del taller es una oportunidad para que la región se junte a discutir los principales desafíos que se tienen, y cómo en conjunto pueden desarrollar esta iniciativa CDI con las especificidades de la región.

Miriam Gaspar, de la Federación Luterana Mundial y de ACT El Salvador, dijo que la región tiene la oportunidad de generar alternativas novedosas y buscar que los gobiernos del área las asuman, sobre en los países como Nicaragua y El Salvador.

Según la reverenda Gaspar, es necesario que el gobierno de El Salvador trabaje de la mano con los diversos sectores del país, sobre todo con aquellos que representan alianzas y redes. Como ACT, le propondríamos cuatro cosas importantes al nuevo presidente de El Salvador: Asignación de presupuesto para el tema de reducción de vulnerabilidades; atención integral; revisión de la Ley de Protección Civil, sobre todo la parte de mecanismo; y no victimizar a las personas que son sujetas de atención de emergencia.

Carlos Rauda, de la Iglesia Luterana Salvadoreña y de ACT El Salvador, afirmó que es necesario que los gobiernos de la región activen los mecanismos que ya están establecidos en el tema y que los abran a las redes. Esta será una apuesta para trabajar con el nuevo gobierno de El Salvador

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¿Esta sociedad merece sobrevivir?

16 05 2009

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Por Leonardo Boff.

Observador Juvenil/El Esplendor.

El actual Presidente de la Asamblea General de la ONU, Miguel d’Escoto Brockmann, ex-canciller de la Nicaragua sandinista, está dotando de un rostro nuevo a la entidad. Ha creado grupos de estudio sobre los más variados temas que interesan especialmente a la humanidad sufriente, como la cuestión del agua dulce, la relación entre energías alternativas y la seguridad alimentaria, la cuestión mundial de los indígenas y otros. El grupo tal vez más significativo, que incluye a grandes nombres de la economía, como el premio Nóbel Joseph Stiglitz, es el que busca salidas colectivas para la crisis económico-financiera. Todos son conscientes de que los países del G-20, por importantes que sean, no consiguen representar a los 172 países restantes, donde viven las principales víctimas de las turbulencias actuales. D’Escoto pretende reunir los días 1, 2 y 3 de junio de este año en la Asamblea de la ONU a todos los jefes de estado de los 192 países miembros para buscar juntos caminos sostenibles que sirvan a toda la humanidad y no solamente a los poderosos.

Lo más importante, sin embargo, reside en la atmósfera que ha creado, de diálogo abierto, de sentido de cooperación y de renuncia a toda violencia en la solución de los problemas mundiales. Su despacho está cubierto con los iconos que inspiran su vida y su práctica: Jesucristo, Tolstoi, Gandhi, Sandino, Chico Mendes entre otros. Todos lo llaman padre, pues sigue siendo sacerdote católico, con una profunda inspiración evangélica. Es un hombre de gran bondad, que le viene de dentro y que contagia a todos.

Bajo su influencia el presidente de Bolivia Evo Morales pudo proponer a la Asamblea General que se votase la resolución de instaurar el día 22 de abril como el Día Internacional de la Madre Tierra, proposición que fue aceptada por unanimidad. Fue un honor para mí poder exponer a los representantes de los pueblos los argumentos científicos, éticos y humanísticos de esta concepción de la Tierra como Madre.

Todo esto parece natural y obvio y de un humanismo palmario. Sin embargo —vean la ironía—, hay representantes de los países ricos que encuentran el comportamiento del padre Miguel muy extraño. Hace poco apareció un artículo en el Washington Post haciéndose eco de esta cualidad. Decía el articulista que Miguel d’Escoto habla de cosas extrañísimas que nunca se oyen en la ONU, tales como solidaridad, cooperación y amor. En sus discursos saluda a todos como hermanos y hermanas (Brothers and Sisters all). Más extraño aún, dice el articulista, es el hecho de que muchos representantes y hasta jefes de estado como Sarkozy están asumiendo ese mismo lenguaje extraño.

Dios mío, ¿en que nivel del infierno de Dante nos encontramos? ¿Cómo puede una sociedad construirse sin solidaridad, cooperación y amor, privada del sentimiento profundo expresado en la Carta de los Derechos Humanos de la ONU de que todos somos iguales y por eso hermanos y hermanas?

Para un tipo de sociedad que ha optado por transformar todo en mercancía: la Tierra, la naturaleza, el agua y la propia vida, y que coloca el ganar dinero y consumir como ideal supremo por encima de cualquier otro valor, por encima de los derechos humanos, de la democracia y del respeto al ambiente, las actitudes del presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas parecen realmente extrañísimas. Están ausentes del diccionario capitalista.

Debemos preguntarnos por la calidad humana y ética de este tipo de sociedad. Ella representa sencillamente un insulto a todo lo que la humanidad predicó e intentó vivir a lo largo de todos los siglos. No sin razón está en crisis, que más que económica y financiera es una crisis de humanidad. Representa lo peor que hay dentro de nosotros, nuestro lado demens. Se ha mostrado insostenible hasta financieramente, exactamente en el punto que es central para ella.

Este tipo de civilización no merece tener ningún futuro. Ojalá Gaia se apiade de nosotros y no ejerza su comprensible venganza. Mas si por diez justos, según dice la Biblia, Dios hubiera perdonado a Sodoma y Gomorra, nosotros esperamos también ser salvados por los muchos justos que todavía florecen sobre la faz de la Tierra.

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El siglo de los derechos de la Madre Tierra

8 05 2009

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Por Leonardo Boff.

Observador Juvenil/El Esplendor.

La afirmación más impactante del discurso del presidente de Bolivia Evo Morales Ayma en la Asamblea General de la ONU el día 22 de Abril, al proclamar este día como el Día Internacional de la Madre Tierra, tal vez ha sido la siguiente: «Si el siglo XX es reconocido como el siglo de los derechos humanos, individuales, sociales, económicos, políticos y culturales, el siglo XXI será reconocido como el siglo de los derechos de la Madre Tierra, de los animales, de las plantas, de todas las criaturas vivas y de todos los seres, cuyos derechos también deben ser respetados y protegidos».

Aquí ya nos encontramos ante el nuevo paradigma, centrado en la Tierra y en la vida. Ya no estamos dentro del antropocentrismo que desconocía el valor intrínseco de cada ser, independientemente del uso que hiciéramos de él. Crece cada vez más la clara conciencia de que todo lo que existe merece existir y todo lo que vive merece vivir.

Consecuentemente, debemos enriquecer nuestro concepto de democracia en el sentido de una biocracia o democracia sociocósmica porque todos los elementos de la naturaleza, en sus niveles propios, entran a formar parte de la sociabilidad humana. ¿Serían nuestras ciudades todavía humanas sin las plantas, los animales, los pájaros, los ríos y el aire puro?

Hoy sabemos por la nueva cosmología que todos los seres poseen no solamente masa y energía. Son portadores también de información, poseen historia, se vuelven complejos y crean órdenes que comportan un cierto nivel de subjetividad. Es la base científica que justifica la ampliación de la personalidad jurídica a todos los seres, especialmente a los vivos.

Michel Serres, filósofo francés de las ciencias, afirmó con propiedad: «La Declaración de los Derechos del Hombre tuvo el mérito de decir ‘todos los hombres tienen derechos’ pero el defecto de pensar que ‘sólo los hombres tienen derechos’». Costó mucha lucha el reconocimiento pleno de los derechos de los indígenas, de los afrodescendientes y de las mujeres, igual que ahora está exigiendo mucho esfuerzo el reconocimiento de los derechos de la naturaleza, de los ecosistemas y de la Madre Tierra.

Así como inventamos la ciudadanía, el gobierno de Jorge Viana en el Estado de Acre acuñó la expresión florestanía, es decir, la forma de convivencia en la cual los derechos de la floresta son afirmados y garantizados.

El presidente Morales solicitó a la ONU la elaboración de una Carta de los derechos de la Madre Tierra cuyos tópicos principales serían: el derecho a la vida de todos los seres vivos; el derecho a la regeneración de la biocapacidad del Planeta; el derecho a una vida pura, pues la Madre Tierra tiene el derecho a vivir libre de contaminación y de polución; el derecho a la armonía y al equilibrio con y entre todas las cosas. Y nosotros añadiríamos, el derecho de conexión con el Todo del cual somos parte.

Esta visión nos muestra cuán lejos estamos de la concepción capitalista, de la que hemos sido rehenes durante siglos, y según la cual la Tierra es vista como un mero instrumento de producción, sin propósito, un reservorio de recursos que podemos explotar a nuestro gusto. Nos faltó la percepción de que la Tierra es verdaderamente nuestra Madre. Y la Madre debe ser respetada, venerada y amada.

Fue lo que afirmó el presidente de la Asamblea, Miguel d’Escoto Brockmann, al cerrar la sesión: «Es justísimo que nosotros, hermanos y hermanas, cuidemos de la Madre Tierra pues ella, al fin y al cabo, es quien nos alimenta y sustenta». Por eso, apelaba a todos para que escuchásemos atentamente a los pueblos originarios. A pesar de todas las presiones en contra, ellos mantienen viva la conexión con la naturaleza y con la Madre Tierra y producen en consonancia con sus ritmos y con la capacidad de aguante posible de cada ecosistema, contraponiéndose a la rapiña de las agroindustrias que actúan sobre toda la Tierra.

La decisión de acoger la celebración del Día Internacional de la Madre Tierra es más que un símbolo. Es un giro total de nuestra relación con la Tierra, escapando del patrón dominante que puede llevarnos, si no hacemos transformaciones profundas, a nuestra autodestrucción.

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